Programas de servicios de jeringas

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Miembro del personal del programa de servicios de jeringas distribuyendo suministros para la reducción de daños.
Imagen: NIDA / Fotógrafa: Sonya Revell
  • Los programas de servicios de jeringas son programas comunitarios de prevención que pueden brindar una variedad de servicios, incluidos el acceso a jeringas y equipos de inyección estériles, el desecho de los mismos, pruebas de detección, vacunación y vinculación con servicios para el cuidado de las enfermedades infecciosas y tratamientos para el consumo de drogas. Casi 30 años de investigación demuestran que estos programas son herramientas seguras y eficaces que reducen costos y pueden prevenir el VIH y las conductas riesgosas de quienes se inyectan drogas.
  • Los programas de servicios de jeringas ayudan a proteger a las comunidades al prevenir los brotes de enfermedades infecciosas y facilitar el desecho seguro de las jeringas usadas. Estos programas no están asociados con aumentos del consumo de drogas, de la actividad delictiva ni de la cantidad de jeringas desechadas en lugares públicos de la comunidad
  • Los programas de servicios de jeringas más eficaces ofrecen servicios integrales a las personas que se inyectan drogas, entre ellos la distribución de medicamentos indispensables para salvar la vida y la derivación a tratamientos para el consumo de drogas y otros cuidados de la salud.

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¿Qué son los programas de servicios de jeringas?

Los programas de servicios de jeringas, o SSP, son programas comunitarios de prevención que pueden brindar una variedad de servicios, incluidos el acceso a jeringas y equipos de inyección estériles, el desecho de los mismos, pruebas de detección, vacunación y vinculación con servicios para el cuidado de las enfermedades infecciosas y tratamientos para el consumo de drogas.

El NIDA, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y otras instituciones han realizado y financiado investigaciones sobre estos programas durante casi 30 años. Los investigadores hallaron que los programas de servicios de jeringas son herramientas seguras, eficaces y económicas para prevenir el VIH y las conductas de riesgo en el uso de jeringas que pueden afectar la propagación de otras enfermedades infecciosas entre las personas que se inyectan drogas.1-5 Estos programas a veces se conocen como intercambio de agujas y se consideran un tipo de iniciativa de reducción de daños.

¿Cuáles son los beneficios de los programas de servicios de jeringas?

Los servicios de jeringas benefician a las personas que se inyectan drogas y a sus comunidades de varias maneras.

Compartir o reutilizar material de inyección está asociado con un mayor riesgo de propagación de enfermedades de transmisión sanguínea —algunas potencialmente fatales, como la endocarditis infecciosa (en inglés), el VIH, la hepatitis B y la hepatitis C— y de infecciones cutáneas o de tejidos blandos.6,7 Al proveer equipos de inyección estériles, los programas de servicios de jeringas buscan reducir la transmisión de enfermedades infecciosas. Los servicios de jeringas salvan vidas y pueden reducir marcadamente la transmisión de la hepatitis C y terminar eficazmente con los brotes de VIH, especialmente cuando se combinan con medicamentos para tratar el trastorno por consumo de opioides.8,9  En Estados Unidos, los expertos señalan estos programas como especialmente críticos para evitar la propagación comunitaria del VIH y abordar la interconexión entre la crisis de salud pública del consumo de opioides y el VIH.10

Muchos de los programas de servicios de jeringas proveen servicios adicionales, entre ellos la distribución de naloxona (un medicamento para revertir la sobredosis), intervenciones de pruebas y prevención del VIH y la hepatitis C, vacunación, y derivaciones para el tratamiento del consumo de drogas y otros cuidados de la salud. Estas estrategias integrales tienen como resultado mejores desenlaces del consumo de drogas para quienes consumen drogas inyectables y pueden mejorar la salud general de las comunidades en las que operan los programas.11

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Esta gráfica contiene información básica sobre la endocarditis infecciosa, junto a una imagen anatómica de un corazón humano.
¿Los programas de servicios de jeringas aumentan el consumo de drogas?

Investigaciones financiadas por el NIDA hallaron que los programas de servicios de jeringas no aumentan el consumo de drogas. De hecho, los sujetos de esos estudios que participaban en estos programas mostraron una propensión marcadamente mayor a iniciar tratamiento por el consumo de drogas y reducir o discontinuar el consumo.12 

Muchos de los programas de servicios de jeringas proveen servicios adicionales, entre ellos la distribución de naloxona (un medicamento para revertir la sobredosis), intervenciones de pruebas y prevención del VIH y la hepatitis C, vacunación, y derivaciones para el tratamiento del consumo de drogas y otros cuidados de la salud. Estas estrategias integrales tienen como resultado mejores desenlaces del consumo de drogas para quienes consumen drogas inyectables y pueden mejorar la salud general de las comunidades en las que operan los programas.11

¿Los programas de servicios de jeringas son eficaces con relación al costo?

Se ha comprobado que los programas de servicios de jeringas son una estrategia efectiva y eficaz con relación al costo para evitar y abordar los brotes comunitarios de VIH y hepatitis C. Un brote que comenzó en 2015 en el condado de Scott, una zona rural de Indiana, tuvo como consecuencia el diagnóstico de ambas enfermedades —VIH y hepatitis C— en más de 200 personas. El Departamento de Salud del estado de Indiana atribuyó el freno en el aumento de la transmisión a los programas de servicios de jeringas, con un ahorro consecuente de alrededor de $120 millones para los contribuyentes.13

¿Qué impacto tienen en las comunidades los programas de servicios de jeringas? ¿Los servicios de jeringas pueden afectar el desecho de jeringas, las lesiones causadas por agujas o la delincuencia en una comunidad?
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Unidad para el desecho seguro de jeringas en una comunidad con un programa de servicios de jeringas
Imagen cortesía del Condado de Multnomah, Oregón

Los servicios de jeringas salvan vidas y pueden reducir marcadamente la transmisión de la hepatitis C y terminar eficazmente con los brotes de VIH, especialmente cuando se combinan con medicamentos para tratar el trastorno por consumo de opioides.8,9  En Estados Unidos, los expertos señalan estos programas como especialmente críticos para evitar la propagación comunitaria del VIH y abordar la interconexión entre la crisis de salud pública del consumo de opioides y el VIH.10

Los programas más eficaces ofrecen suministros estériles a pedido sin ningún tipo de restricciones y sin obligación de devolver las jeringas usadas.14,15 Los programas integrales de servicios de jeringas están asociados con una disminución en las jeringas desechadas en sitios públicos en la comunidad,16 en parte porque permiten que las personas se deshagan de las jeringas usadas en forma segura. Esto, a su vez, puede reducir el riesgo de lesiones accidentales causadas por las agujas. En un estudio financiado por el NIDA que se llevó a cabo en 2012, los investigadores hallaron que, en las comunidades que tenían un programa de servicios de jeringas, la cantidad de personas que usaron jeringas en parques y aceras fue un 86% menor en comparación con una comunidad similar que no contaba con un programa equivalente.17

Los estudios también demuestran que los programas de servicios de jeringas no están vinculados con un aumento de la actividad delictiva en las comunidades.18

¿Cómo promueve el NIDA la investigación de los programas de servicios de jeringas?

El NIDA es uno de los principales financiadores de la investigación sobre la seguridad, eficacia y utilidad de los programas de servicios de jeringas y recursos afines basados en la comunidad. Las áreas de investigación actualmente en curso incluyen la identificación y superación de las barreras que impiden la implementación de programas de servicios de jeringas en diversos entornos y comunidades, y el aprovechamiento de estos programas para distribuir servicios críticos —como las vacunas contra el COVID-19, la profilaxis previa a la exposición (PrEP) al VIH y servicios psiquiátricos— en poblaciones a las que, con frecuencia, los sistemas de salud no pueden llegar fácilmente.

Recursos adicionales (en inglés)

Referencias
  1. Aspinall EJ, Nambiar D, Goldberg DJ, et al. Are needle and syringe programmes associated with a reduction in HIV transmission among people who inject drugs: a systematic review and meta-analysis. International Journal of Epidemiology. 2013;43(1):235-248. doi:10.1093/ije/dyt243
  2. Bernard CL, Owens DK, Goldhaber-Fiebert JD, Brandeau ML. Estimation of the cost-effectiveness of HIV prevention portfolios for people who inject drugs in the United States: A model-based analysis. PLOS Medicine. 2017;14(5). doi:10.1371/journal.pmed.1002312
  3. Neaigus A, Zhao M, Gyarmathy VA, Cisek L, Friedman SR, Baxter RC. Greater drug injecting risk for HIV, HBV, and HCV infection in a city where syringe exchange and pharmacy syringe distribution are illegal. Journal of Urban Health. 2008;85(3):309-322. doi:10.1007/s11524-008-9271-1
  4. Cooper HL, Des Jarlais DC, Ross Z, Tempalski B, Bossak B, Friedman SR. Spatial access to syringe exchange programs and pharmacies selling over-the-counter syringes as predictors of drug injectors’ use of sterile syringes. American Journal of Public Health. 2011;101(6):1118-1125. doi:10.2105/ajph.2009.184580
  5. Marshall BD, Shoveller JA, Wood E, Patterson TL, Kerr T. Difficulty accessing syringes mediates the relationship between methamphetamine use and syringe sharing among young injection drug users. AIDS and Behavior. 2011;15(7):1546-1553. doi:10.1007/s10461-010-9876-8
  6. Centers for Disease Control and Prevention (CDC). Integrated prevention services for HIV infection, viral hepatitis, sexually transmitted diseases, and tuberculosis for persons who use drugs illicitly: summary guidance from CDC and the U.S. Department of Health and Human Services. MMWR Morb Mortal Wkly Rep. 2012; 61(RR05);1-40.
  7. Barocas JA, Eftekhari Yazdi G, Savinkina A, et al. Long-term infective endocarditis mortality associated with injection opioid use in the United States: a modeling study. Clinical Infectious Diseases. 2020. doi:10.1093/cid/ciaa1346
  8. Platt L, Minozzi S, Reed J, et al. Needle syringe programmes and opioid substitution therapy for preventing hepatitis C transmission in people who inject drugs. Cochrane Database of Systematic Reviews. 2017. doi: 10.1002/14651858.cd012021.pub2
  9. Des Jarlais DC, Kerr T, Carrieri P, Feelemyer J, Arasteh K. HIV infection among persons who inject drugs. AIDS. 2016;30(6):815-826. doi:10.1097/qad.0000000000001039
  10. Hodder SL, Feinberg J, Strathdee SA, et al. The opioid crisis and HIV in the USA: deadly synergies. The Lancet. 2021;397(10279):1139-1150. doi:10.1016/s0140-6736(21)00391-3
  11. Department of Health and Human Services Implementation Guidance to Support Certain Components of Syringe Services Programs, 2016. Department of Health and Human Services. https://www.cdc.gov/hiv/pdf/risk/hhs-ssp-guidance.pdf. Published March 29, 2016. Accessed May 11, 2021.
  12. Surratt HL, Otachi JK, Williams T, Gulley J, Lockard AS, Rains R. Motivation to change and treatment participation among syringe service program utilizers in rural Kentucky. The Journal of Rural Health. 2020;36(2):224-233. doi:10.1111/jrh.12388
  13. Sightes E, Ray B, Watson D, Huynh P, Lawrence C. The Implementation of syringe services programs (SSPs) in Indiana: benefits, barriers, and best practices. IUPUI Richard M. Fairbanks School of Public Health. https://fsph.iupui.edu/doc/research-centers/SSP_Report_20180516.pdf. Published May 2018. Accessed May 11, 2021.
  14. Kerr T, Small W, Buchner C, et al. Syringe sharing and HIV incidence among injection drug users and increased access to sterile syringes. American Journal of Public Health. 2010;100(8):1449-1453. doi:10.2105/ajph.2009.178467
  15. Bluthenthal RN, Anderson R, Flynn NM, Kral AH. Higher syringe coverage is associated with lower odds of HIV risk and does not increase unsafe syringe disposal among syringe exchange program clients. Drug and Alcohol Dependence. 2007;89(2-3):214-222. doi:10.1016/j.drugalcdep.2006.12.035
  16. Levine H, Bartholomew TS, Rea-Wilson V, et al. Syringe disposal among people who inject drugs before and after the implementation of a syringe services program. Drug and Alcohol Dependence. 2019;202:13-17. doi:10.1016/j.drugalcdep.2019.04.025
  17. Tookes HE, Kral AH, Wenger LD, et al. A comparison of syringe disposal practices among injection drug users in a city with versus a city without needle and syringe programs. Drug and Alcohol Dependence. 2012;123(1-3):255-259. doi:10.1016/j.drugalcdep.2011.12.001
  18. Trends in crime and the introduction of a needle exchange program. American Journal of Public Health. 2000;90(12):1933-1936. doi:10.2105/ajph.90.12.1933